jueves, 2 de febrero de 2012

Materiales

A veces las personas se enfrentan a obstáculos que impiden que un sueño se haga realidad, esto es un continuo en la vida del arquitecto, hoy en dia edificios pensados por arquitectos no son tal y como se quisieron concebir debido a las limitaciones de las estructuras. Las formas imposibles o las curvas arriesgadas son atractivas para un edificio pero son difíciles de hacer, ya que los materiales y los métodos de utilización que tenemos no son los adecuados para la creación de estas formas. En muchas ocasiones los arquitectos usan engaños tales como esconder formas que soporten sus fantásticas e imposibles estructuras, una cosa que será mas impresionante si no tuviera que estar oculto.
Juan Pedro Miguel Vilches

martes, 31 de enero de 2012

Soñadores

La realidad no es mas que un sueño llevado a cabo por las personas, cada edificio que vemos en la calle o en fotos de lugares famosos es un objeto que su diseñador imaginó o soñó una vez y quiso hacerlo realidad.

Todas las personas, alguna vez, han soñado o imaginado un edificio idílico, el cual desearían que existiese. En nuestra sociedad el encargado de hacer que una idea se traslade del mundo inteligible al mundo sensible es el arquitecto, un hombre que es capaz de dar forma y escala a un objeto que, a veces, carece de todo sentido. El arquitecto no es mas que un imaginero en el mundo del ladrillo y del hormigón, un visionario que propone un arte diferente al preconcebido, ponemos aquí a la pintura, música, escultura… Este individuo capaz de vislumbrar la parte cognoscible del sueño en tanto a edificaciones debe tener en cuenta los factores materiales, que crean una imposibilidad a la hora de la realización.

Este impedimento se solventa fácilmente, los grandes arquitectos no pensaron en si su edificio seria o no posible, simplemente lo hicieron posible. La única barrera del sueño es el soñador, si posees el conocimiento necesario todo se puede hacer, en tus sueños no existen promotores que te paren ni formas imposibles, solo el lienzo esperando ser usado.

Juan Pedro Miguel Vilches, futuro soñador.